América se abre de capa
Proyecto de Ley para la Protección de Animales Domesticos Dominados
El profesor Juan Carlos Illera
Editorial: Reunión de la A.A.E.T en GUADALAJARA
Editorial: Doctor Jorge Gutierrez
 

El profesor Juan Carlos Illera

El profesor Juan Carlos Illera del Portal, director del Departamento de Fisiología Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid ha realizado un estudio, en el cual contó con la colaboración de Fernando Gil-Cabrera,  que demuestra de manera científica que un Toro sufre menos estrés durante su lidia que durante el transporte. En dicho estudio se aclara  que el Toro, ante el dolor, libera unas hormonas, las beta endorfinas, que contrarrestan el sufrimiento, llegando este a ser casi nulo.
Los resultados de este estudio se presentaron en el VII Simposio de Zafra, en el año 2.005.
El doctor Illera sostiene que el Toro "es un animal especial, endocrinológicamente hablando, ya que tiene una respuesta totalmente diferente al dolor, frente a las otras especies animales."
Se hicieron mediciones de estrés a Toros que habían sido devueltos a los corrales, unos antes de ser picados, otros después y otros incluso con banderillas en sus lomos. "Hemos podido comprobar que el momento de mayor estrés para el Toro es cuando está en los corrales y hasta el momento en que sale a la Plaza. El Toro es un animal especial ya que todos sus mecanismos endocrinos (hormonales) se ponen en funcionamiento de una manera totalmente distinta a la de cualquier otro animal o incluso las personas."

 

Los Toros en el  ruedo liberan beta endorfinas, también conocidas como "la hormona de la felicidad", que bloquean los receptores de dolor en el sitio donde este se está produciendo, hasta que llega un momento en que el dolor y el placer se equiparan y el primero deja de sentirse.
El estudio descubrió que "el umbral de dolor" en los Toros es sumamente alto ya que durante la lidia liberan diez veces mas beta endorfinas que un ser humano y siete veces mas que durante el transporte.

Illera comenta que en una corrida incruenta el sufrimiento del Toro sería mayor: "Si no se le picara y banderilleara, posiblemente seguiría con el altísimo nivel de estrés que tiene al salir al ruedo. La puya provoca un mecanismo doble en el Toro: por un lado lo estresa y por otro le produce dolor; por consiguiente, al sentir dolor comienza a liberar las beta endorfinas que lo matizan."
info@toros-asociacionamericanaempresarios.com

 

 

 

 
 

 

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Bogotá, Colombia.